Consumo y Mercantil

Qué es el contrato de difusión publicitaria

Contrato difusión publicitaria

En España, el contrato de difusión publicitaria está regulado principalmente por la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad. También existe otra legislación aplicable a la difusión publicitaria como: el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, de la Ley de Propiedad Intelectual y el Real Decreto de 22 de agosto de 1885.

La ley establece que un contrato de difusión publicitaria existe cuando un canal de publicidad se obliga a favor de un anunciante o agencia a permitir espacio y tiempo en su medio, con el fin de obtener un resultado publicitario. Este servicio se realiza a cambio de una contraprestación, según tarifas establecidas con anterioridad.

De esta forma, lo que se acuerda en este tipo de contratos no es la creación de publicidad, sino la emisión de la misma, para que pueda ser recibida por el consumidor.

Las partes del contrato

Para que un contrato exista y sea efectivo, debe haber partes que intervienen. En el contrato de difusión publicitaria, las partes pueden ser las siguientes:

El anunciante: es la persona física o jurídica (puede ser una empresa) que quiere contratar la publicidad de un producto y/o servicio.

La agencia de publicidad: es la persona física o jurídica que se dedica a crear y ejecutar profesionalmente la publicidad que solicita el anunciante.

Los medios de publicidad son las personas físicas o jurídicas que realizan la difusión de la publicidad.

Derechos e incumplimientos de las partes

Dentro de cada contrato se establecen los derechos que tendrá cada parte frente a determinadas situaciones que puedan darse. Una de las condiciones, bastante común en este tipo de contratos, es la no difusión de la publicidad. Para ello, se establecen cláusulas que indicarán garantías y responsabilidades de cada parte frente a incumplimientos.

Si el medio de difusión no cumple con lo pactado, alterando elementos esenciales de la publicidad, estará obligado a realizar la emisión de la misma según lo pactado y sin cargo nuevo al anunciante o agencia. Si no se puede realizar la repetición, el anunciante o agencia tendrá el derecho a exigir la reducción del precio a pagar.

Cuando el medio no difunde la publicidad, el anunciante o agencia podrá elegir entre exigir una difusión posterior en las mismas condiciones o rescindir el contrato. En el último caso, el medio se verá obligado a hacerle una devolución total de lo pagado.

En cualquiera de las situaciones antes mencionadas, el medio de publicidad deberá indemnizar por los daños y perjuicios causados al anunciante o agencia.

No difusión por culpa del anunciante

Cuando la falta de difusión es por culpa del anunciante o agencia, estos estarán obligados a indemnizar al medio de publicidad y también a pagar el total del precio pactado. Esto no ocurrirá cuando el medio haya ocupado el espacio y el tiempo contratado con otra publicidad.

Otro derecho inherente al anunciante es el control de la ejecución de la campaña publicitaria, establecido en el artículo 10 de la Ley antes mencionada.

Por último, además de los derechos, en el contrato de difusión publicitaria también se establecen prohibiciones, entre ellas:

  • Bajo ninguna circunstancia se pueden incluir cláusulas que exoneren de responsabilidad a las partes por daños ocasionados a terceros, en virtud de la publicidad.
  • Tampoco pueden incluirse cláusulas que beneficien al anunciante económica o comercialmente, a través de la publicidad, ya sea de manera directa o indirecta.

En MilContratos.com ponemos a tu disposición este contrato:

 Contrato de difusión publicitaria