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Qué es un contrato de influencer

Contrato de influencer

A la hora de contratar o emplear a una persona de las llamadas “influyentes”, es preciso negociar un contrato con lo que serán las directrices de contenido, así como los derechos, obligaciones y responsabilidades de cada una de las partes firmantes.

Esta figura, la del influencer, ha ido ganando cada vez más importancia según las redes sociales se van imponiendo como un nuevo canal, de infinito potencial, para el marketing y la publicidad.

Nuestra legislación actual cuenta con la regulación necesaria para dar cobertura legal a los contratantes y a los propios influencers. La Ley de Propiedad Intelectual, la Ley General de Publicidad o la normativa de los servicios de la Sociedad de la Información, contemplan este tipo de servicios.

Objetivos del contrato de influencer

Este tipo de contratos tiene la finalidad de solicitar los servicios de una persona con mucha capacidad de influencia en las redes sociales. Este influencer deberá mencionar la marca en sus cuentas, y en las redes sociales en las que participe, con el consiguiente efecto publicitario. Hay que recordar que su entorno o ámbito de actuación puede contar con miles y hasta millones de seguidores.

El influencer cuenta con una confianza y credibilidad, que le viene otorgada por diferentes causas. Las marcas y compañías suelen entregarle el mensaje y su contenido, pero la forma de transmitirlo dependerá del estilo personal del influenciador.

Una regulación mercantil

El contrato de influencer es de carácter mercantil, no laboral. En este sentido, la empresa contratante no tiene las obligaciones para con el influencer, que podrían derivarse de una relación laboral.

Como hemos visto, son varios los detalles que deberían regularse en el contrato mercantil. Además de los contenidos concretos de la actividad, las directrices que tendría que seguir el influencer para la creación de estos contenidos, están los límites o extensión, el plazo de tiempo y la periodicidad, los medios de carácter técnico que pueden utilizarse, la remuneración en dinero o especie, etc.

Una cuestión importante es que la persona influencer tiene que garantizar de algún modo, que los contenidos que genere no van a vulnerar los derechos de terceros. Además, se fijarán las responsabilidades, e incluso indemnizaciones, que tiene que asumir cada parte en el supuesto de incumplimiento de contrato.

Renumeración

Como hemos visto, es frecuente que las actividades que el influencer va realizando para publicitar la marca, sean renumeradas. Pero no siempre se le da una renumeración en metálico. Hay muchos tipos de contraprestaciones en especie, desde regalos de todo tipo, bonos para realizar compras, vales descuento, billetes de viaje, etc.

Régimen fiscal de aplicación

El influencer tiene muchas opciones para rendir cuentas al fisco. La más utilizada es darse de alta como autónomo, abonando la cuota correspondiente, y tributando por los rendimientos obtenidos en el IRPF.

La normativa que puede aplicarse es la siguiente:

  • Con carácter general, el Código Civil y el Código de Comercio.
  • Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias.
  • Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y comercio electrónico.
  • Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal.
  • Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad.
  • Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual.

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