Laboral y Empresa

Qué hay que saber antes de firmar con una discográfica

Contrato discográfica

Para evitar disgustos, el artista debe tener presentes varias cuestiones cuando inicia una relación con un sello musical.

Conocer bien lo que gira en torno a la relación contractual entre discográfica y músico es fundamental "para cualquier artista novel que, en su salto al estrellato, quiera evitar disgustos", recalca Maite Andreva, abogada del departamento mercantil y societario de Marimón Abogados. Como punto de partida, en el panorama artístico es común regirse por lo que se denomina contrato 360º: el músico suele formalizar con la casa de discos varios contratos vinculados entre sí. De esta forma, "la compañía se asegura el control de todos los aspectos de la carrera musical que puedan generar beneficios", detalla la letrada.

Estos documentos tienen distintos fines. Con el discográfico, el artista en su condición de intérprete -no de autor- cede a la compañía el derecho de grabación de sus actuaciones, así como los de reproducción y distribución. 

Con el contrato de edición, el autor cede al editor ciertos derechos de explotación sobre sus canciones. Pero, atención a este punto: no está permitida la cesión de estos derechos sobre temas musicales aún inexistentes, como recoge la ley de propiedad intelectual. Es un aspecto que deben tener muy presente los artistas y responde al afán proteccionista de la normativa sobre ellos. Andreva insiste en esta idea porque "las casas musicales suelen estar interesadas en tener en exclusiva al cantante durante años". No en vano, añade, van a realizar una importante inversión en promoción en diversos eventos. Una manera de sortear esta traba legal es mediante los contratos de encargo, por los que el compositor se compromete a crear y entregar un repertorio de canciones.

Cláusula abusiva

Otro punto que no hay que descuidar es el relativo a dejar a la libre elección de la discográfica el aceptar o no los temas musicales que se le entreguen. Algo que, si se mira el Código Civil, es ilícito, ya que en él se establece que el cumplimiento de los contratos no puede dejarse al libre arbitrio de una de las partes. "Es decir, sería nulo el pacto por el que la compañía está facultada para decidir, unilateral y caprichosamente, si las canciones son o no válidas y, por tanto, si el artista ha cumplido o no con el encargo", aclara.

La contratación 360º incluye otros aspectos como cuestiones publicitarias, actuaciones en giras o festivales o la participación en eventos o trabajos como influencers.

Todas éstas son cuestiones clave, a las que añadir una última: "No puede existir una vinculación contractual de por vida, sin posibilidad real de tener una válvula de escape", subraya Andreva.


En MilContratos.com te ofrecemos este documento legal:

 Contrato de producción de álbum musical