¿Puede ser también el Derecho Deportivo 3.0?

  Tiempo de lectura:

Es inevitable ser conscientes de que la tecnología abraza cualquier ámbito social hoy en día. El siglo XXI se antoja como el siglo en el que muchas teorías se harán realidad, algunas totalmente futuristas hace unos años. Vivimos en las noticias como nuevos materiales como el grafeno, nuevos ordenadores con tecnología cuántica, nuevos dispositivos inteligentes que caben en nuestro bolsillo con los que podemos dirigir una multinacional, la cura de enfermedades…

Todas estas realidades avanzan vertiginosamente y todas ellas requieren de nuevos y modernos sistemas para regularlas que estén a la altura de las circunstancias. El derecho 3.0 también llega, aunque lo hace con cautela, la idea de renovarse o morir se va asentando poco a poco.

Curiosamente, el deporte es otra de las industrias en las que la “puridad” sigue teniendo una extraordinaria fuerza. La mayoría de deportes han progresado para incorporar la tecnología y hacer sus competiciones más seguras (F1), más justas (como el Ojo del Halcón en el tenis), o más atractivas (como los nuevos barcos que compiten en la America’s Cup, capaces de navegar literalmente por encima del agua). Sin embargo hay otros deportes como el fútbol en los que la tradición es fuerte y se resisten a implementar nuevas tecnologías que afecten a las reglas del juego.

Otra realidad, deportivo-tecnológica que está en auge, es la de los E-Sports. En España ya existe la Liga de Videojuegos Profesional y existen equipos que compiten, con premios en metálico. En algunas competiciones, estos premios son mucho mayores que en otros deportes como el tenis. El debate está servido en el ámbito del derecho deportivo; ¿son deportistas?, ¿son profesionales?, ¿son clubes deportivos? El derecho tendrá que enfrentarse a esta realidad que sin duda es tecnológica, nueva y ¿deportiva?

En Francia se ha aprobado recientemente un estatuto de jugadores de eSports. A través del mismo introducen a los gamers dentro de un marco normativo regulado.

A modo de conclusión, podemos decir que, si bien las realidades sociales son rápidas, está claro a través de la historia que se imponen siempre y por tanto el mundo del derecho no debe ser reacio a afrontarlas sino que debería abrazarlas y aportar la seguridad jurídica que requieren.

Equipo MilContratos.com

Lo que hay que saber sobre el precio del alquiler

Algunos alquileres están sujetos a una actualización, una revisión de la cantidad a pagar. Por ley, cuando se cumple un año de contrato, se producirá la...

La Abogacía recurre ante el Supremo los Juzgados de las “cláusulas suelo”

El Consejo General de la Abogacía Española ha presentado ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo un recurso contra el acuerdo de la Comisión...